{"id":328,"date":"2016-01-24T01:00:50","date_gmt":"2016-01-24T01:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/?p=328"},"modified":"2016-01-01T01:01:12","modified_gmt":"2016-01-01T01:01:12","slug":"conducir-con-trastornos-mentales-y-de-conducta-2a-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/conducir-con-trastornos-mentales-y-de-conducta-2a-parte\/","title":{"rendered":"Conducir con trastornos mentales y de conducta 2\u00aa parte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-333\" src=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/coche_difuso.jpg\" alt=\"coche_difuso\" width=\"315\" height=\"236\" \/>Las psicopatolog\u00edas m\u00e1s graves que pueden afectar a la aptitud psicol\u00f3gica, y a la conducci\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Trastornos de la personalidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la conducci\u00f3n, se dice que \u201ccada uno conduce como vive\u201d (Tillmann y Hobbs), pero no tenemos que remitirnos s\u00f3lo al curso vital del delincuente vial, sino que tenemos que aplicarlo tambi\u00e9n a su actitud en las v\u00edas y a la estructura de su personalidad. Con respecto a la personalidad, sabemos que \u00e9sta <strong>desempe\u00f1a un papel determinante en la conducta<\/strong> del ser humano, y por lo tanto los trastornos de personalidad influyen directamente en las decisiones y actuaciones que tomemos tanto\u00a0en la conducci\u00f3n como en el desempe\u00f1o de otras actividades de riesgo.<br \/>\nLos trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de percepci\u00f3n, reacci\u00f3n y relaci\u00f3n que son relativamente fijos, inflexibles y socialmente desadaptados, incluyendo una variedad de situaciones. Las personas con trastornos de la personalidad generalmente no son conscientes de que su comportamiento o sus patrones de pensamiento son inapropiados; por el contrario, a menudo creen que sus patrones son normales y correctos.<br \/>\nExisten ciertos trastornos de la personalidad (personalidades con rasgos antisociales, narcisistas o personalidades l\u00edmites) que se asocian con una mayor propensi\u00f3n a la conducci\u00f3n temeraria y por tanto a los siniestros viales. Conjuntamente considerados, los trastornos de la personalidad afectan al individuo en diferentes \u00e1mbitos, que incluyen la cognici\u00f3n, la afectividad, los impulsos y el \u00e1mbito interpersonal. En general se trata de alteraciones en:<br \/>\n\u2714 La forma de percibir e interpretar los acontecimientos, incluyendo la percepci\u00f3n de uno mismo y de los dem\u00e1s.<br \/>\n\u2714 Alteraciones en la atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n, as\u00ed como en la atenci\u00f3n selectiva.<br \/>\n\u2714 La naturaleza, intensidad y adecuaci\u00f3n de la respuesta emocional.<br \/>\n\u2714 La actividad y relaciones interpersonales.<br \/>\n\u2714 El control de los impulsos.<br \/>\n\u2714 Reacciones imprevisibles.<br \/>\n\u2714 Disminuci\u00f3n de la capacidad de respuesta.<br \/>\n\u2714 Dificultad de ejecuci\u00f3n en las tareas complejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora veremos cada trastorno de personalidad y su influencia para la seguridad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2714<strong> Paranoide.<\/strong><br \/>\nDesconfianza y suspicacia que hace que se interpreten maliciosamente las intenciones de los dem\u00e1s.<br \/>\nEl trastorno paranoide de la personalidad es el primero de los trastornos que puede interferir con la actividad de la conducci\u00f3n o cualquier actividad de riesgo que afecte a la seguridad. La suspicacia y desconfianza t\u00edpicas de los sujetos con esta alteraci\u00f3n hace que tengan naturaleza combativa y predominen en ellos expresiones de hostilidad, lo que a su vez puede provocar en los dem\u00e1s una respuesta hostil. As\u00ed mismo, pueden experimentar episodios psic\u00f3ticos breves que duren minutos u horas, al igual que son frecuentes comportamientos asociados de abuso de alcohol y\/o drogas, todo lo cual puede constituir, en situaciones asociadas a la seguridad, un claro elemento de riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Narcisista.<\/strong><br \/>\nGrandiosidad, necesidad de admiraci\u00f3n y falta de empat\u00eda. El trastorno narcisista de la personalidad, al igual que en los casos anteriores, puede ir asociado a otros trastornos, siendo en este caso el histri\u00f3nico, l\u00edmite, antisocial y paranoide. Aunque en s\u00ed mismo tampoco parece estar directamente relacionado con situaciones de riesgo para la seguridad, la falta de inter\u00e9s por la sensibilidad de los dem\u00e1s y la vulnerabilidad de la propia autoestima, caracter\u00edsticas del trastorno narcisista de la personalidad, predisponen a reacciones desde\u00f1osas, agresivas y hostiles que pueden manifestarse en situaciones de conducci\u00f3n y otras que afectan a la seguridad. Adicionalmente, puede ir asociado a trastornos depresivos, episodios hipoman\u00edacos y abuso de drogas, especialmente, coca\u00edna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Dependiente.<\/strong><br \/>\nComportamiento sumiso y pegajoso relacionado con una excesiva necesidad de ser cuidado. Trastorno de la personalidad por dependencia, aunque, no habr\u00eda que olvidar que es caracter\u00edstica de este trastorno la tendencia a evitar la responsabilidad, as\u00ed como la fuerte ansiedad que se experimenta ante la toma de decisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Pasivo-Agresivo.<\/strong><br \/>\nSe creen que son condescendientes con los dem\u00e1s pero en realidad se resisten pasivamente a ellos,<br \/>\ny en este proceso la persona se vuelve m\u00e1s hostil y enojada. Respecto a actividades relacionadas con la seguridad, estas personas pueden sufrir ataques de ira y enfrentamientos contra otras personas. Este trastorno puede ir asociado al paranoide y el narcisista y con sus consecuencias en la conducci\u00f3n o en otras actividades que comprometen la seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 L\u00edmite.<\/strong><br \/>\nInestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y notable impulsividad. El trastorno l\u00edmite de la personalidad es otro de los que est\u00e1n manifiestamente contraindicados en situaciones de conducci\u00f3n y actividades de riesgo. De hecho, entre las manifestaciones comportamentales de este tipo de trastorno se encuentran actos impulsivos, auto-lesivos y suicidas. En efecto, la impulsividad de este tipo de sujetos suele manifestarse en \u00e1reas potencialmente peligrosas para ellos mismos y en ocasiones tambi\u00e9n para los dem\u00e1s como por ejemplo en el abuso de drogas o la conducci\u00f3n temeraria. Suelen ser frecuentes las amenazas e intentos de suicidio<br \/>\ny, asociados a ellas, comportamientos temerarios, imprudentes, de automutilaci\u00f3n y autodestructivos que, en situaciones de conducci\u00f3n, suponen un manifiesto riesgo de siniestro vial, tanto como en el manejo de armas o el resto de actividades de riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Antisocial.<\/strong><br \/>\nDesprecio y violaci\u00f3n de los derechos de los dem\u00e1s. El trastorno antisocial de la personalidad constituye un grave factor de riesgo que es causa de denegaci\u00f3n del permiso o licencia de conducci\u00f3n ordinarios. No debi\u00e9ramos olvidar que la conducci\u00f3n, adem\u00e1s de un aprendizaje complejo, constituye una actividad social regulada por las normas legales y reglas de convivencia social. Los comportamientos antisociales en situaciones de conducci\u00f3n representan un elemento de transgresi\u00f3n de las normas de tr\u00e1fico, o de agresi\u00f3n a los dem\u00e1s usuarios de las v\u00edas, que supone un claro riesgo de accidente y pone en peligro la seguridad de las personas y usuarios de las v\u00edas p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Histri\u00f3nico.<\/strong><br \/>\nEmotividad excesiva y demanda de atenci\u00f3n. El trastorno histri\u00f3nico de la personalidad no parece<br \/>\nconstituir, en s\u00ed mismo, un riesgo directo de siniestro vial, aunque es frecuente que se presente simult\u00e1neamente con los trastornos l\u00edmite, narcisista, antisocial y por dependencia. No obstante, no habr\u00eda que olvidar que este trastorno cursa, con frecuentes intentos y amenazas de suicidio que, aunque no se conozca riesgo real de suicidio, constituyen formas de coacci\u00f3n. Este mismo deseo de presionar para atraer sobre s\u00ed la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s, puede manifestarse en comportamientos con los que, por ejemplo pretendiendo \u201calardear\u201d, se infrinjan los l\u00edmites de velocidad y otras normas de tr\u00e1fico, pudiendo poner en peligro la seguridad vial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Obsesivo.<\/strong><br \/>\nPreocupaci\u00f3n por el orden, el perfeccionismo y el control. El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, no parece representar un riesgo directo de accidente de tr\u00e1fico, aunque tambi\u00e9n es posible que pueda afectar a la frecuente toma de decisiones necesaria en la conducci\u00f3n. Asimismo, -si bien es cierto que rara vez expresan expl\u00edcitamente su ira este tipo de sujetos suelen trastornarse o enfadarse en situaciones en que son incapaces de controlar su entorno f\u00edsico e interpersonal, hecho frecuente en la conducci\u00f3n. Por otra parte, carecen de la suficiente flexibilidad como para hacer frente a situaciones nuevas de modo eficiente y adaptativo, y comparten caracter\u00edsticas con otros trastornos de la personalidad como hostilidad, competitividad y sensaci\u00f3n de urgencia, adem\u00e1s de<br \/>\nasociarse frecuentemente a trastornos del estado de \u00e1nimo y de ansiedad, todas ellas manifestaciones que pueden llegar a afectar a cualquier actividad relacionada con la seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Evitativo.<\/strong><br \/>\nInhibici\u00f3n social, sentimientos de incompetencia e hipersensibilidad a la evaluaci\u00f3n negativa. El Trastorno de la personalidad por evitaci\u00f3n, aisladamente, no parece tener implicaciones directas para la seguridad, pero suele presentarse asociado, adem\u00e1s de a trastornos del estado de \u00e1nimo y de ansiedad, al trastorno l\u00edmite, paranoide, esquizoide y esquizotipico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Esquizoide.<\/strong><br \/>\nDesconexi\u00f3n de las relaciones sociales y restricci\u00f3n de la expresi\u00f3n emocional. El trastorno esquizoide de la personalidad tambi\u00e9n puede dar lugar a situaciones de riesgo de accidente. Los sujetos con este tipo de trastorno reaccionan pasivamente ante las circunstancias adversas y tienen dificultades para responder adecuadamente a acontecimientos vitales importantes. Igualmente, pueden tener per\u00edodos con s\u00edntomas psic\u00f3ticos muy breves, que duren varios minutos u horas, incluyendo ideas delirantes y alucinaciones, especialmente ante est\u00edmulos estresores.<br \/>\nEn ocasiones tambi\u00e9n pueden presentar asociado un trastorno del estado de \u00e1nimo. Todo ello, conjuntamente considerado, hace que tambi\u00e9n esta forma de trastorno de personalidad pueda afectar a la seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2714 Esquizot\u00edpico.<\/strong><br \/>\nMalestar intenso en las relaciones personales, distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento. Del mismo modo, en el trastorno esquizot\u00edpico de la personalidad, los sujetos tambi\u00e9n suelen presentar s\u00edntomas asociados de ansiedad, depresi\u00f3n u otros estados de \u00e1nimo disf\u00f3ricos, as\u00ed como episodios psic\u00f3ticos breves y transitorios, que pueden afectar igualmente a la seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuando a <strong>la detecci\u00f3n y prevenci\u00f3n en el marco institucional<\/strong>, como es un Centro de Reconocimiento, distintas revisiones de la literatura cient\u00edfica sobre el tema permiten se\u00f1alar un grupo de caracter\u00edsticas de personalidad habitualmente presentes en las personas con tendencia a sufrir accidentes y a cometer infracciones. Entre estas caracter\u00edsticas se encuentran las siguientes: inestabilidad emocional, irritabilidad, impulsividad, b\u00fasqueda de sensaciones y emociones nuevas o intensas, manifestaci\u00f3n abierta o encubierta de hostilidad o agresi\u00f3n, baja tolerancia a la frustraci\u00f3n, ansiedad o estr\u00e9s, bajo nivel de autoeficacia o sentimiento de inadecuaci\u00f3n personal, bajo nivel de asertividad o ser f\u00e1cilmente influido o intimidado por los dem\u00e1s, baja capacidad individual de afrontamiento de situaciones nuevas, as\u00ed como todas aquellas alteraciones de personalidad provocadas, bien por desajustes (neurosis, psicosis, etc.), bien por la ingesti\u00f3n de sustancias t\u00f3xicas (alcohol, drogas) o psicof\u00e1rmacos.<br \/>\nEl conocimiento de estas caracter\u00edsticas es lo que determina la selecci\u00f3n de pruebas psicol\u00f3gicas adecuadas para evaluar aquellos rasgos de personalidad que puedan tener una especial incidencia en las aptitudes para realizar determinadas actividades de conducci\u00f3n de veh\u00edculos y, en general, de riesgo para la propia persona o terceras<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Conducir con trastornos mentales y de conducta 1\u00aa parte<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/alcoholismo-y-conduccion\/\">Alcoholismo y conducci\u00f3n<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800080;\"><strong>Aura Marqu\u00e9s<\/strong><\/span><br \/>\nPsic\u00f3loga<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.psicologiaviva.com\/\">www.psicologiaviva.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las psicopatolog\u00edas m\u00e1s graves que pueden afectar a la aptitud psicol\u00f3gica, y a la conducci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-328","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trastornos-emocionales"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6Upkr-5i","jetpack_likes_enabled":false,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/328\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}