Sociedad patriarcal y violencia de género

dominio y controlLa violencia de género es una violencia de continuidad, que busca el control, el dominio y el sometimiento de la víctima.

En nuestro país la violencia de género es conceptualizada por la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, como“una manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y la relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas por sus agresores carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión y que tiene como resultado un daño físico, sexual o psicológico”

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas, designó el 25 de Noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La violencia que sufren las mujeres es la primera causa de pérdida de años de vidas para
éstas entre los 15 y los 44 años, por encima de las guerras, los accidentes de tráfico y los distintos tipos de cáncer.

La violencia contra las mujeres es una pauta cultural de las sociedades patriarcales.

  1. Una estructura social, que es el sistema de organización social que crea y mantiene una situación en la que los hombres tienen más poder y privilegios que las mujeres, y una ideología o conjunto de creencias acompañantes que legitima y mantiene el poder
  2. La autoridad de los maridos sobre las mujeres en el matrimonio o en la pareja y
    justifica la violencia contra aquellas mujeres que violan o que se percibe que violan los ideales de la familia patriarcal

El modelo patriarcal crea estructuras jerárquicas, en la familia, la sociedad, las clases y grupos étnicos, etc., donde se cree en la predominancia y superioridad de unos frente a otros, lo que implica una distribución desigual del poder, de la riqueza, de los bienes materiales, de los derechos y oportunidades, etc., donde la primera desigualdades en función del sexo con el que nacemos y donde la preeminencia son los valores masculinos.La ideología patriarcal y las instituciones permiten al hombre usar la fuerza como un instrumento de control lo que
conlleva a que no se denuncie el abuso y a que la víctima se sienta culpable y responsable.

Relaciones de control, de arriba-abajo, de abuso.
Tras ellas hay un conjunto de sentimientos, creencias, actitudes y comportamientos interiorizados y poco conscientes que hacen que deseemos hacer prevalecer nuestros derechos frente a los de la otra persona, o a sentir que nuestras necesidades, opiniones, etc., son más importantes, o a creer que el estatus económico, cultural, de poder nos confiere
de más derecho y prioridad, o a necesitar tener la razón y no admitir el cuestionamiento, o a controlar los actos de alguien para contrarrestar los miedos personales, etc., determinan cómo nos situamos frente a otra personas y suponen la visión de las relaciones como espacios donde nos medimos o nos enfrentamos, donde nos definimos por referencia al otr@, no son espacios solidarios, ni igualitarios ni generadores de salud o bienestar. Las relaciones de poder, que implican desigualdad entre uno y los otros, son siempre injustas y por ende generadoras
de violencia porque suponen en esencia el predominio y valoración de los deseos, necesidades, creencias, de una parte sobre los valores, deseos, necesidades y creencias de la otra parte.
No son relaciones solidarias ni de Buen Trato.

La relación de poder como vemos es la forma de mantener la desigualdad entre hombres y mujeres y presupone una ideología donde se valora lo masculino sobre lo femenino, y las cualidades y valores y necesidades masculinas como importantes, valiosas y prioritarias.
Hay una desvalorización y menosprecio de todo lo que se relaciona con lo femenino y aparece el concepto de posesión, la mujer es una posesión del hombre quien tiene derecho, emocional, legal y físico-sexual, sobre ella (machismo).
Esta relación de poder y la reproducción de roles (dominación-sumisión) se plasma en las relaciones de pareja, donde el mal trato social hacia las mujeres se manifiesta, se hace invisible y se autoriza.

El patriarcado mezcla lo biológico y lo social, justificando el orden de dominio-sumisión, olvidando que esta situación es artificialmente creada y mantenida por la cultura. Al naturalizar la diferencia consiguen convencer de que esa organización social es inamovible

Este tipo de violencia:

  • Está presente a lo largo de todo el ciclo vital de las mujeres.
  • Atraviesa todas las culturas, razas, etnias, clases y religiones.
  • Tiene fuertes efectos de malestar psicológico en las mujeres que la sufren.
  • Es considerada por la mayoría de las legislaciones actuales como un problema que no justifica la intervención legislativa ni la injerencia administrativa.
  • Muchos Estados carecen de políticas nacionales para atenderla, y cuando existen, carecen de partidas presupuestarias que las hagan viables.

La violencia de género procede de la desigualdad entre hombres y mujeres, siendo el resultado de la creencia,alimentada por la mayoría de las culturas, de que el hombre es superior a la mujer con quién vive, que es posesión suya y que puede ser tratada como juzgue adecuado.

La violencia de género es un tipo de conducta que presenta una serie de características
diferenciales que la hacen distinta al resto de las agresiones: se activa por causas injustificadas o nimias (no haber estado en casa cuando él llegó, no tener preparada la comida, haberle llevado la contraria, etc.) y tiene por objetivo dejar de manifiesto quién tiene la autoridad en la relación.
No se pretende inicialmente herir, sino dominar, de ahí el hecho de que el agresor lo que busca es dejar clara su autoridad. La finalidad de esta conducta es aleccionar introduciendo el miedo y el terror, haciendo así más efectivas futuras amenazas.

igualdad

¿Cómo podemos utilizar todo ello en la terapia y en relación con la mujer que ha sido víctima de esta violencia?

  • Permitiéndonos una comprensión y contextualización adecuada para nosotras y para devolverle a la víctima que su  problema es socio-cultural.
  • Aportando esta forma particular de mirar que nos hará detectar roles, creencias, valores sexistas.
  • Planteando objetivos referidos a la revisión y transformación de creencias sobre la identidad de género y sobre el amor.
  • Potenciando el empoderamiento.

El objetivo de la terapia es conseguir un cambio en las causas del problema y en la dinámica de relación en la que se encuentra la mujer, conseguir como he escrito anteriormente “su empoderamiento”.

¿Has sufrido algún mal trato? o por el contrario ¿te has sentido mal tratadora?

Aura Marqués
psicóloga

www.psicologiaviva.com