{"id":3193,"date":"2019-04-11T22:18:32","date_gmt":"2019-04-11T22:18:32","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/?p=3193"},"modified":"2019-04-11T22:18:32","modified_gmt":"2019-04-11T22:18:32","slug":"cuento-el-velero-intrepido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/cuento-el-velero-intrepido\/","title":{"rendered":"Cuento: El velero intr\u00e9pido"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3195 aligncenter\" src=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres.jpg\" alt=\"\" width=\"444\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres.jpg 604w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres-300x169.jpg 300w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres-400x225.jpg 400w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres-430x242.jpg 430w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres-150x84.jpg 150w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres-100x56.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 444px) 100vw, 444px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este cuento esta indicado para los padres que ven a sus hijos comenzar a caminar solos, y el vaci\u00f3 que produce la partida. Lo que se ha llamado en el ciclo de las parejas: \u00abla etapa del nido vaci\u00f3\u00bb.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un momento en el que los padres pueden dejar de realizar la funci\u00f3n de protectores y maestros que durante a\u00f1os han estado llevando a cabo, y comenzar a reencontrarse con la pareja.<\/span><!--more--><\/p>\n<p><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">El velero intr\u00e9pido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hab\u00eda una vez en un pa\u00eds muy lejano un ri\u00f3 muy grande y caudaloso que estaba lleno de peces y aguas cristalinas que ven\u00edan de unas altas monta\u00f1as. Hab\u00eda pueblos en las orillas que viv\u00edan tranquilos de lo que sacaban con la pesca. Todo tipo de barquitos estaban anclados en los puertos, como una comunidad de buenos vecinos, los barcos se relacionaban y se contaban historias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un d\u00eda un barco y una barca se enamoraron y decidieron irse juntos a recorrer el ri\u00f3. Eran felices navegando el uno al lado del otro. Una noche, cuando ya llevaban un tiempo unidos, so\u00f1aron que algo m\u00e1gico llegar\u00eda al d\u00eda siguiente, y as\u00ed fue, el ri\u00f3 que era capaz de ver los sue\u00f1os y estaba de buen humor, les trajo un velerito, peque\u00f1o y mimoso. Inmediatamente el barco y la barca lo acogieron, lo pusieron entre ellos dos y siguieron navegando los tres por el caudaloso ri\u00f3. El velerito\u00a0 se hizo velero con unas imponentes velas, como alas de mariposa, y all\u00ed segu\u00eda entre el barco y la barca, que lo proteg\u00edan de los malos vientos, de las olas traviesas o de cualquier peligro que pudiera aparecer.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-3196 alignleft\" src=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/velero-intrepido.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"320\" \/><\/a>El velero empez\u00f3 a impacientarse, quer\u00eda dejar de estar entre sus dos cuidadores, pero ocurri\u00f3 que una noche una hermosa sirena subi\u00f3 a bordo del velero, y al sentirse c\u00f3moda se quedo. El velero repleg\u00f3 sus velas, y se quedo all\u00ed entre el barco y la barca, estos dos contentos de que la sirena estuviera all\u00ed pues eso hacia que el velero no quisiera partir, y la acogieron con los brazos abiertos. Cada d\u00eda le era m\u00e1s dif\u00edcil al velero atar sus velas, y sufr\u00eda por esto, \u00abque dif\u00edcil dejar a su queridos padres sin hacerles sufrir\u00bb.\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Llego un momento que no pudo m\u00e1s, hablo con la sirena para que bajar de su casco y volviera al ri\u00f3. Y cuando esta se fue enarbolo sus velas y se alejo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">El barco y la barca se quedaron encogidos de dolor, ahora navegaban con un hueco entre ellos, el vac\u00edo que le velero hab\u00eda dejado, y para no sentir tanta angustia y no ver lo alejados que estaban el uno del otro, comenzaron a hablar del velero constantemente, creyendo que eso les ayudar\u00eda a olvidar el hueco que hab\u00eda entre ellos dos y olvidar el vaci\u00f3 de ya no sentirse \u00fatiles. \u00a1Tanto tiempo cuidando!, \u00bfque pod\u00edan hacer con esa costumbre? \u00bfa quien iban a cuidar ahora? \u00bfc\u00f3mo se hace eso de dejar de cuidar?.<\/span><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Su labor ya no tenia sentido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tantos a\u00f1os haciendo lo mismo les hab\u00eda hecho olvidar que pod\u00edan hacer otras acciones, como cuidarse a ellos mismos. Y cuanto m\u00e1s hablaban del velero para evitar sentir la perdida, peor se sent\u00edan y m\u00e1s lo recordaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-3197 alignright\" src=\"http:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio.jpg\" alt=\"\" width=\"309\" height=\"174\" srcset=\"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio.jpg 996w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-300x169.jpg 300w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-768x432.jpg 768w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-750x422.jpg 750w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-400x225.jpg 400w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-430x242.jpg 430w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-150x84.jpg 150w, https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-nido-vacio-100x56.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 309px) 100vw, 309px\" \/><\/a>El r\u00edo viendo lo que pasaba se sinti\u00f3 triste y con la necesidad de ayudarlos. Se le ocurri\u00f3 enviarles una gran tormenta, los dos botes se agitaban, peligraban, y se cogieron de la mano, cerrando el hueco que hab\u00eda entre ellos, se unieron y gracias a esto sobrevivieron, y desde entonces ya no se sueltan de las manos y navegan uno cerca del otro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">El velero a veces regresa a contarles sus aventuras a veces se coloca al lado del barco a veces se coloca al lado de la barca, pero nunca en medio, para luego verlo partir r\u00e1pidamente hacia el horizonte. Y no siempre solo, a veces pueden ver alguna cola de sirena saliendo por la popa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este cuento nos muestra la tristeza que deja un hijo cuando se emancipa, algo natural y necesario, el fin de las familias es disolverse para que se puedan crear nuevas familias, y si buscamos dentro de nosotros encontraremos lo necesario para llenar el vac\u00edo que su partida crea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt; color: #800080;\">Aura Marqu\u00e9s<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Psic\u00f3loga y terapeuta.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif; font-size: 14pt;\">Palma\u00a0 de Mallorca<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Este cuento esta indicado para los padres que ven a sus hijos comenzar a caminar solos, y el vaci\u00f3 que produce la partida. 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[&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3195,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[45,32,38],"tags":[],"class_list":["post-3193","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuentos","category-duelos","category-t-f-sistemica"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cuento-para-padres.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6Upkr-Pv","jetpack_likes_enabled":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3193"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3193\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologiaviva.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}