Enfrentarse a una situación inesperada, repentina, dolorosa, en la que hay pérdidas importantes para nosotros nos puede «descolocar» y durante un tiempo no saber cómo actuar o qué sentir. Aunque no todas las crisis se dan ante una situación traumática, también puede venir una crisis por la acumulación de situaciones, en principio no importantes, pero que sumadas nos pueden llevar a este estado crítico.
Reacciones normales que tenemos ante una situación «anormal»
A Nivel Cognitivo:
Dificultad en tomar decisiones, dificultad de concentración o duración pobre de la atención, atención lábil, déficit de memoria, pensamiento desorganizado, p. obsesivos, p. fóbico, p. delirante, ideas de culpa, autodestructivas, homicidas, autolíticas, fuga de ideas, inhibición, perseverancia, bloqueo, incoherencia, desorientación, obnubilación, estupor, hipervigilancia, hipovigilancia, alucinaciones, verborrea,trastorno de la estructura sintáctica, hiperventilación, pérdida de memoria, pérdida de confianza, pesadillas, flashbacks, enfado o dudas sobre la espiritualidad.
.
A nivel fisiológico:
Taquicardia, disnea, tensión muscular, espasmos, sudoración, escalofríos, opresión torácica, alteraciones gastrointestinales, sequedad de boca, hipotermia, desmayos, dolor de cabeza, sofocos, cansancio, fatiga, agotamiento, palpitaciones.
A nivel motriz:
Enlentecimiento o entorpecimiento motor, paralización, tics/estereotipias, tartamudeo, hiperactividad, agitación, temblores, estupor, lloros, heteroagresividad, autoagresividad, discernía o control involuntario del movimiento.
A nivel emocional:
Choque emocional, retraimiento afectivo, enojo, ira, irritabilidad, negación, culpabilidad, ansiedad, miedo, vergüenza, indefensión, inseguridad, tristeza, desesperanza, vacio, labilidad afectiva, incongruencia, apatía, euforia, risa patológica, incomprensión, miedo, pánico, decepción, indignación, frustración, sentirse desbordado.
A nivel conductual:
Trastorno de sueño, cambio de alimentación, pérdida de interés sexual, aislamiento de los demás, conductas inusuales, silencios excesivos, evitación, retiro, abandono, arranques de enfado/ira, cambios de apetito, antipatía, rechazo, abuso de sustancias/medicamentos, aumento de fatiga, actos poco sociales, insensibilidad, reacciones histéricas.
Estos son los signos y síntomas comunes de reacciones psicológicas que nos pueden indicar que estamos en crisis, es normal sentir uno o varios de ellos de manera puntual, pero cuando se mantienen en el tiempo o se están experimentando varios a la vez quizás es el momento de revisar qué nos pasa, antes de que se agrave la crisis psicológica:
- Emocionales:
Ansiedad anticipatoria o generalizada.
Shock.
Inseguridad.
Indefensión.
Pánico.
Culpa del superviviente.
Desgracia/pena.
Entumecimiento.
Inadecuación.
Enfado.
Negación.
Fatiga.
Miedo.
Depresión.
Desesperación.
Sentirse fuera de control.
Indignación.
Frustración.
Sentirse desbordado.
Irritabilidad.
- Cognitivos:
Confusión.
concentración pobre.
Pérdida de confianza.
Pesadillas.
Duración pobre de la atención.
Flashbacks.
Dificultades en la toma de decisiones.
- Condultuales
Retiro/abandono.
Arranque de enfado/ira.
Cambio de apetito.
Uso excesivo de bajas.
Abuso de alcohol o dragas.
Dificultad de funcionamiento a nivel de capacidad normal.
Visitas frecuentes al médico con quejas específicas.
Pérdida de deseo de asistir a los servicios religiosos.
Preocupación con la crisis de la exclusión de otras áreas de la vida.
Trastorno de sueño.
Cambio de actividad sin lógica.
Aumento de fatiga.
Actos antisociales.
Enfado hacia Dios.
Irritabilidad.
Regresión.
Insensibilidad.
Llorar a menudo sin saber por qué.
Cambios en la comunicación.
Reacciones histéricas.
Disminución del rendimiento laboral.
¿Que podemos hacer?.
Yo aconsejo en la medida de lo posible parar, reflexionar, meditar, darse un tiempo para no hacer nada y recapacitar sobre la propia vida. Claro que hay momentos en los que se es imposible escapar, atrapados por múltiples asuntos que no dependen solo de nosotros, pero encontrar un rato para nosotros mismos, cuidarnos de una manera más eficaz, buscar afectos, puede ser posible, y a medida que nos calmemos quizás aparezcan nuevas formas de solucionar lo que nos lleva a la crisis o buscar ayuda para conseguirlo.
Aura Marqués
Psicóloga General Sanitaria y Terapeuta Emocional.
Experta en Psicología de Emergencias y Catástrofes.
Palma de Mallorca.
interesante