
No es lo mismo «me siento culpable», «que soy responsable». Una representa un lastre el otro una posibilidad de reparación. Puedo ser responsable pero no sentirme culpable, y puedo sentirme culpable sin ser mi responsabilidad.
El sentimiento de culpa es experimentado por la mayoría de nosotros, considerado como una emoción negativa que, a pesar de lo que creemos , es necesario para la correcta adaptación a nuestro entorno.
La culpa es como un afecto doloroso que surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales especialmente si se ha perjudicado a alguien.La sensación de fatalismo que trae LA CULPA y anda pegada a nuestra espalda.
La culpabilidad, por tanto, surge ante una falta que hemos cometido (o así lo creemos).
Su función es hacer consciente al sujeto que ha hecho algo mal para facilitar los intentos de reparación. Su origen tiene que ver con el desarrollo de la conciencia moral, que se inicia en nuestra infancia y que se ve influida por nuestras diferencias individuales y las pautas educativas.
Vino «Julia» una mujer joven y elegantemente vestida a la consulta.
-Me siento tan culpable -contaba Julia-. Mi amiga me pidió que la acompañara a la operación , pero yo no podía, por mi trabajo, porque era fuera de España, porque…muchas escusas, aunque creo que lo que pasaba es que no quería ir, no la veía inocente en su petición, me sentía utilizada.
Y desde hace 15 años no puedo quitar de mi cabeza lo mal que me comporte con mi amiga. Haberle dicho en su momento porque no quería ir hubiera sido lo mejor para mi, y si ella no lo hubiera entendido, es que quizás no eramos tan buenas amigas como yo creía.
Casos como estos los hay en muchos de nosotros/as. Guardamos este sentimiento, como cosido a la piel, y no nos lo podemos quitar.
La culpa es uno de los sentimientos más negativos que puede tener el ser humano y, al mismo tiempo, una de las maneras más utilizadas para manipular a los otros.
Los psicólogos establecen que la culpa es la diferencia entre lo que hice y lo que debería haber hecho, entre lo que quiero y lo que debería hacer.
La culpa es una emoción que nos paraliza, que nos impide seguir desarrollando todo el potencial que tenemos; la culpa es venganza, bronca y boicot contra uno mismo. Vivir con culpa es vivir con cadena perpetua. Es condenarse a vivir insatisfecho, victimizándose todo el tiempo por la vida que nos ha tocado vivir.
Para entender la culpa hay que conocer cuáles son sus elementos:
- Acto causal, real o imaginario.
- Percepción y autovaloración negativa del acto por parte del sujeto, mala conciencia.
- Emoción negativa derivada de la culpa, remordimientos.
En muchas ocasiones el sentimiento de culpa llega a ser tan fuerte que provoca signos físicos como la sensación de presión en el pecho, el dolor de estómago, un fuerte dolor de cabeza y sensación de peso en los hombros.
A esto se le suman los pensamientos recurrentes de auto reproche, agresividad hacia uno mismo y un fuerte desasosiego.
La Culpa crea distintas formas de relacionarse con el yo. Por ejemplo, la mayoría de las personas que experimentan constantemente el sentimiento de culpa tienen una baja autoestima y no se creen merecedores del amor o de las gratificaciones que le brinda la vida por lo que aprovechan el más mínimo error para auto castigarse.
En el otro extremo, por ejemplo, se encuentran las personas perfeccionistas para las cuales cualquier error es una buena excusa para auto-reprocharse y criticarse constantemente.
El sentimiento de culpabilidad tiene, a mi juicio, una serie de características bien definibles:
- Es un sentimiento aprendido: no nacemos sintiéndonos culpables sino que aprendemos cuándo y cómo experimentar la culpa.
- Es un sentimiento social: tiene en cuenta a los demás y es de ellos de quienes la aprendemos.
- Es una emoción de control: de hecho es la emoción de control por excelencia. A través de la culpa conseguimos regular la conducta de los demás y los demás condicionan nuestra propia manera de actuar, éste es el sentido que toma en la religión.
- Es inmovilizadora: la culpa nos ancla al pasado, a lo que ya ha ocurrido y sobre lo que no podemos intervenir.
- Es un sentimiento complejo: está formado por diferentes emociones básicas y tiene un componente cognitivo importante.
Aqui os dejo otros artículos:
El lado oscuro del perdón a uno mismo.
¿Perdonamos al prójimo? y ¿a nosotros mismos?
Aura Marqués
Psicóloga, Psicoterapeuta Gestalt y Clínico EMDR
Palma de Mallorca
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