Duelo sin poder ver al fallecido


 

«Murió sola» me cuenta una mujer. «no se lo merecía».
A causa de la situación que estamos viviendo y el peligro de contagio, algunas personas han perdido a sus seres queridos sin poder acompañarlos en los últimos momentos.  Estaban ingresados en los hospitales infectados por el Covid, no se les podía visitar, y  además de que «fallecieron solos», no se les pudo dar el últimos adiós porque no se podían ver. Quedando una amarga sensación de no saber si realmente la persona que ha muerto es tu familiar, y con la gran pena de la manera tan injusta como ha muerto. Personas que quizás estuvieron toda su vida ayudando en la familia, a los hijos, a los nietos, y ahora «solo»….que difícil retener las lagrimas.

 

¿Qué se complica ahora?

Esto va a originar un tipo de duelo distinto a los que padecen otras personas. Un duelo donde entran otros aspectos que lo van a hacer más doloroso, largo y complicado:

  • No ver al fallecido después de morir, incluso no haberlo visto durante semanas
  • No poder darle el ultimo adiós
  • No poder realizar un velatorio, donde reunirnos los familiares, solo poder ir 3 personas al tanatorio
  • Tener que incinerar el cuerpo aunque no fueran nuestros deseos, sin haber certificado que era el/ella.

Suma todo esto al alto grado de estrés del confinamiento.

 

Qué significa Duelo

Duelo osea «dolerse» ante una pérdida se produce cuando algo, alguien importante, desaparece de nuestra vida. Cambio de país, de trabajo, de amigos, de pareja, de una mascota, muerte de un amigo, de un familiar, todo son actos que pueden originar un duelo complicado. Todo depende de la conexión que teníamos con lo que se ha ido y de como es nuestra manera de enfrentarnos a las pérdidas.

» El tiempo lo cura todo» frase muy conocida, pero se sabe por la experiencia que no es cierta, incluso el tiempo puede empeorar un duelo o enquistarlo. Una correcta elaboración del duelo resulta fundamental para una buena salud física y mental. El duelo es un proceso, esto implica que es algo activo hace falta tiempo y decisión, no es algo que ocurre y se resuelve siempre de manera espontánea, sino que hay algunos duelos donde hay acciones que se pueden hacer y decisiones que tomar para resolverlo adecuadamente.

 

Factores que influyen

Existen varios factores que pueden entorpecer la buena marcha de este proceso y hacer que  se nos atragante:

  1. La actitud de eludir el duelo, omitirlo, ocultarlo, evitar a toda costa, hacer como que no ha ocurrido.
  2. Intentar poner normas al dolor, ya que no existe una única manera de vivir el dolor, cada vez que aparece hacer algo para no sentirlo.
  3. Que la muerte se haya producido de una manera inapropiada e injusta, como esta ocurriendo ahora. 
  4. Que se produzca la muerte cuando estamos pasando un alto grado de estrés y miedo (como ocurre con la pandemia y las continuas oleadas de noticias sobre desgracias).
  5. Que en nuestra vida existan traumas anteriores (no resueltos), incluso que haya habido duelos importantes antes y este sume más dolor al que ya teníamos.

 

Duelo normal, duelo complicado

Podemos hablar de duelos normales o duelos complicados.

  • Normales, los síntomas (desgana, insomnio, depresión) aparecen cuando tiene lugar le fallecimiento, o la pérdida,  duran un tiempo pero con el tiempo rehacemos nuestras vidas.
  • Complicados: los síntomas aparecen meses o años después, o no llegan a aparecer hasta bastante tiempo después del fallecimiento, a veces disfrazado de síntomas o enfermedades.

 

Indicativos de duelo complicado

Aunque es pronto para saber como se va a desarrollar el duelo que algunas personas están pasando ahora, la mayoría de las veces el duelo toma un camino, y la persona discurre por el de manera natural, hasta que llega al final, y se ha realizado el duelo.
Otras veces, por circunstancias que hemos comentado, puede quedar atrancado en algún recodo difícil del camino.

Que los primeros meses estemos «muy mal», muy dolidos, recurramos a la medicación, a la distracción continua, al aislamiento, es normal, solo que tengamos en cuenta que lo que más ayuda es enfrentarlo.

Si se tienen, de forma continuada e intensa, después de un año o dos (más o menos), alguna de las siguientes reacciones:

  • No quitarnos de la cabeza la injusticia que ha ocurrido
  • Inquietud, Depresión prolongada, tristeza continua, desgana. Falta de ilusión por vivir.
  • Intensos sentimientos de culpa
  • Pensamientos de suicidio
  • Desesperación interna.
  • Síntomas físicos
  • Ira incontrolada
  • Dificultades para funcionar el día a día
  • Abuso de sustancias, o otros abusos.
  • «Negación de la muerte» de manera persistente
  • Seguir viendo de forma presencial a la persona en casa

 

Entonces podemos pensar que no estemos realizando un buen duelo. Y para solventarlo mejor buscar ayuda.

En ocasiones, algunas personas continúan sintiendo tristeza, soledad y otros síntomas durante largo tiempo y con gran intensidad de modo que no se ven capaces de afrontarlos. En estas circunstancias, es necesaria la atención de profesionales.

La meta de la terapia es identificar y resolver los conflictos que impiden completar las tareas del duelo a personas cuyo duelo no aparece, se retrasa, es excesivo o prolongado, es decir: que sufren lo que conocemos como duelo complicado. 

 

Cómo podemos conseguir este estado de mejoría

Como he comentado, el duelo es un proceso, no algo que se deja al aire para que se soluciones o pase solo, necesita de nuestra colaboración, y conocimiento, saber que lo que nos está pasando es normal en estos casos nos tranquiliza.
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Aunque resulte doloroso , necesitamos

  • Compartir las emociones que espontáneamente aparecen con otras personas, la compañía ayuda a digerir mejor la pena, enfado, desesperanza, miedo.
  • Hablar de la muerte, de lo que dejamos de tener, y todo lo que tiene que ver con ella para aliviarnos.
  • Tener una escucha activa con lo que os ocurre, cada duelo es distinto.
  • Ayudaros a expresar las emociones (rabia, culpa…) y el dolor.
  • Informaros de cual es el proceso del duelo. Así no os sentiréis tan perdidos.
  • Encontrar las respuestas a las preguntas que aparezcan, o aprender a quedar con la incertidumbre de que no hay respuestas adecuadas. Incluso la incertidumbre por no haber visto al fallecido.
  • Fomentar la reconstrucción de vuestro mundo personal de significados después de la perdida.
  • Reconstruir la vida de la persona que se ha ido.

Cada duelo es distinto, igualmente que cada unos de nosotros somos distintos. No se pueden establecer normas rígidas para pasar por el proceso de duelo, cada uno necesita encontrar su velocidad, sus apoyos y manera de recorrer el camino.

 

Los objetivos generales de una intervención

Muchas personas cuando acabe esta crisis mundial, van a necesitar acompañamiento en el duelo, incluso desde el principio.
Si sientes que no puedes seguir y no sabes cómo hacer para sentir algo de paz, piensa que buscando ayuda te das la oportunidad a que otra persona te pueda guiar para sentirte mejor, es de valientes reconocer que necesitamos ayuda en algunos momentos.

Y si decides ir a terapia en el tratamiento podemos ayudarte a:

  • Aceptar la realidad de la perdida
  • Elaborar las emociones y el dolor que implica la pérdida.
  • Adaptarnos al mundo ahora que el fallecido ya no está, o a la nueva situación
  • Recolocar psico-emocionalmente al fallecido, o a la nueva situación.

 

¿Qué buscamos haciendo el duelo?

Lo más importante, recordar a la persona querida con menos dolor, de tal manera que podamos pensar en ella trayendo los buenos momentos que pasamos juntos, no solo la imagen de los últimos días. Poder recordar con cierta alegría tantas  anécdotas de toda una vida. Realizar un duelo lleva tiempo, todo el necesario, concedernos este tiempo para reconstruir la vida del fallecido, compartir recuerdos con los demás, llorar, reír, enfadarse, es compañía si pudiera ser.

Recuerda, aunque esto que te voy a comentar no te ayude con el dolor, en tu misma situación están personas cercanas, e incluso personas de todo el planeta, no estas solo/a.

Y hacer un duelo no significa olvidar, sino recordar mejor a esa persona que se fue.

 

¿Cómo haces tu para sobrellevar del dolor de la pérdida?

 

Aura Marqués
Psicóloga y terapeuta emocional.

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