Apego en adultos

Bowlby (1973) define la conducta de apego como “cualquier forma de conducta que tiene como resultado el que una persona obtenga o retenga la proximidad de otro individuo diferenciado y preferido, que suele concebirse como más fuerte y/o más sabio” . Las conductas infantiles como succionar, aferrarse, seguir, sonreír y llorar tienden a elicitar respuestas protectoras de los cuidadores adultos y a establecer un vínculo entre el niño y el cuidador. Es adaptativo e innato.

El objetivo: sentirse seguro/a, y regular las emociones desagradables . Ademas el tipo de apego es relativamente estables en nuestra vida y se mantiene hasta que fallecemos. El amor de pareja puede conceptualizarse como un proceso de apego y puede adoptar formas diferentes en función de la historia de apego de cada individuo. 

 

 Os muestro cuatro tipo de apegos en adultos: 

Seguro: Me resulta relativamente fácil intimar emocionalmente con los demás. Estoy cómodo dependiendo de otros y cuando los demás dependen de mí. No me preocupa estar solo o que los demás no me acepten. Tengo confianza, soy comprometido. las personas seguras se sienten a gusto en situaciones de intimidad y suelen ser cálidas y cariñosas.

 

Resistente: Estoy cómodo en las relaciones en las que no se intima emocionalmente. Es muy importante para mí sentir que soy independiente y autosuficiente, y prefiero no depender de los demás y que los demás no dependan de mí. Suelo evitar las relaciones que son íntimas. Las personas con este apego son evasivas o evitativas, en cambio, equiparan la intimidad con una pérdida de independencia y se esfuerzan constantemente en evitar el acercamiento.

 

Preocupado: Me gustaría tener relaciones de una intimidad absoluta con los demás, pero a menudo me encuentro con que los demás no quieren intimar tanto como a mí me gustaría. Me siento incómodo si no tengo relaciones cercanas, pero a veces me preocupa que los demás no me valoren tanto como yo les valoro. Las personas suelen tener el apego ansioso o ambivalente y anhelan la intimidad, tienden a obsesionarse con sus relaciones y acostumbran a dudar de la capacidad de su pareja para corresponder a su amor.

 

Temeroso: Me siento algo incómodo cuando intimo con los demás. Quiero tener relaciones cercanas emocionalmente, pero me resulta difícil confiar completamente en los demás o depender de ellos. A veces me preocupa que me hieran si intimo demasiado con ellos.

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A lo largo de toda la vida el apego ocupa un lugar primordial. Aunque hay una diferencia: de adultos somos capaces de contar con la seguridad de nosotros mismos como figura de apego y esta puede reemplazar la necesidad infantil de tener cerca físicamente en todo momento a otra persona. Aun así el deseo de disfrutar de un vínculo estrecho y de saber que nuestra pareja estará ahí cuando la necesitemos nos acompaña toda la vida.

 

Los estilos de apego en las relaciones amorosas adultas se corresponden a los estilos de apego en niños, pero los adultos pueden tener diferentes modelos de apego para diferentes relaciones.

Así, las personas que encajan en cada uno de estos cuatro estilos difieren en:

  • Las ideas que sostienen sobre la intimidad y las relaciones.
  • La forma en la que reaccionan ante los conflictos.
  • La actitud que muestran hacia las relaciones sexuales.
  • La capacidad de expresión de sus deseos y necesidades.
  • Las expectativas que tienen de la pareja y de la relación.

 

 

La teoría de los apegos en adultos no habla de conductas sanas o disfuncionales. Ninguno de los estilos de apego se consideraba en sí mismo inapropiados. Por el contrario, conductas amorosas que hasta entonces se han calificado de extrañas o anómalas se describen como comprensibles, predecibles e incluso lógicas.

 

 

¿Qué apego es el vuestro?

Aura Marqués
Psicóloga en Palma de Mallorca
Terapeuta Gestalt,

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