Cuento: El pescador atrevido

Un cuanto para contar a adolescente que están pasando por un conflicto y necesitan darse cuenta de que solo ellos pueden enfrentarse al problema y encontrar una salida.

EL PESCADOR ATREVIDO

Erase una vez una persona que nació en un pueblo de pescadores al lado de un río, de su padre aprendió a pescar, a conocer el río, a amar todo lo relacionado con el río y la pesca.

Vivía en un entorno protegido y complaciente, lo tenía todo, bueno casi todo.Una noche soñó que su vida debía hacer un cambio, que su futuro le alejaría de ese pueblo, un sueño extraño, no le hizo mucho caso. Pero ese sueño no se le iba de la cabeza, y  al ver que no podía olvidarlo decidió ir a visitar a la persona más sabia del pueblo.

Le contó su sueño y espero el consejo del sabio, este le dijo que tendría que realizar un viaje largo, que le alejaría de allí, que se convertiría en un luchador y que le pasarían muchas cosas, y al final encontraría su lugar. Pero que todavía no estaba preparado, todavía necesitaba aprender a protegerse de los peligros oscuros que esconde la vida. Le aconsejo aprender a defenderse de esos peligros. Y le regalo una piedra brillante. Era la piedra de la sabiduría interior y ella le podía indicar que solución le ayudaría en momentos difíciles.

El joven pescador mas confundido todavía decidió contárselo a su padre para que este le enseñara a protegerse de esos peligro, pero por desgracia su padre falleció antes de acabar su formación, y no soportando el dolor de esta perdida decidió coger su barquita y dejarse llevar rio abajo.

 Al principio todo era nuevo todo era alegría, cuando quería comer pescaba, bebía el agua del rio, y si se sentía solo se acercaba a las orillas donde hizo amigos entrañables, hasta que un día el rio se volvió turbulento, y era difícil estar en la barquita, pero el quería seguir rio abajo, no quería parar, seguir buscando su sitio.

Pensó pedir ayuda a sus amigos que vivían a los lados del rio, y estos  le animaban a seguir y le decían que le apoyaban que le ayudarían. Le daban consejos, y afecto. Pero ellos nunca habían navegado en una barquita rio abajo y no imaginaban que sería estar ahí subido.

Al final el que estaba en la barca era él, él solo, que a pesar de todos los consejos, era  él quien tenía que aprender a controlar los remos y  luchar contra las aguas bravas. Los demás no se ahogarían si pasaba algo, solo el sufriría las consecuencias. 

Se acordó del anciano sabio y de la piedra brillante que le regalo, y decidió mirar dentro de sí mismo para encontrar la salida y así lo hizo, esto le dio fuerzas. Tras varios días de duro navegar, de estar en la cresta de la olas a punto de caer rendido de sufrimiento y cansancio llego a un remanso.

Un lugar calmado donde reconoció enseguida las casas que había en los lados, había vuelto a su pueblo natal, el rio le había llevado donde empezó todo pero ahora él era diferente, volvió con más valor, convertido en un luchador, y con un grupo de amigos y experiencias que le ayudarían a llegar una vida completa y feliz.

Ahora ya conocía el río y salía a navegar a menudo sin temor y confianza, sabiendo por donde ir y por donde no.

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Aura Marqués
Psicóloga terapeuta Gestalt
Palma  de Mallorca

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