Agorafobia 1ª Parte.

agorafobia panico

.

Agorafobia es este miedo acompañado de la conducta de evitación a estímulos externos o lugares donde el escape sea difícil o embarazoso, o donde sería difícil recibir asistencia en caso de presentarse un ataque de pánico inesperado o síntomas similares al pánico..

No puede , por lo tanto, definirse como el miedo y la evitación de una situación determinada, sino como un conjunto bastante más complejo de temor entre los que cabe citar el estar solo, dentro o fuera de casa, utilizar transportes públicos, acudir a lugares concurridos (cines, supermercados), subir en un ascensor, entre otros muchos; situaciones temidas en definitiva, no en sí mismas, sino en tanto en cuanto comparten la característica mencionada de ser situaciones en las que las vías de escape o salida no son fáciles, o en las que sería difícil recibir ayuda en casos de presentarse los síntomas de pánico. Las situaciones temidas por las personas con agorafobia comparten dos características comunes y relacionadas: por una parte, son situaciones que implican limitación de movimientos o de la posibilidad de escape, ya sea por restricciones físicas o por convención social,; por otro , los agorafóbicos temen, no tanto encontrarse en situaciones particular, sino el no estar con gente o no encontrarse en una situación que les proporcione una sensación de seguridad. La agorafobia no es lo contrario de la claustrofobia, pues los agorafóbicos pueden presentar más miedo a espacios cerrados que a espacios abiertos.

.

Pueden sentir:

  • Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardiaca
  • Sudoración.
  • Temblores o sacudidas.
  • Sensación de ahogo o falta de aliento.
  • Sensación de asfixia.
  • Opresión o malestar abdominal.
  • Inestabilidad, mareo o sensación de pérdida de conciencia.
  • Desrrealización o despersonalización.
  • Miedo a perder el control o volverse loco.
  • Miedo a morir.
  • Parestesias (sensación de adormecimiento u hormigueo).
  • Escalofríos o sofocos.

 

.

Una definición más amplia sería:

Agorafobia : temores a lugares abiertos, a las multitudes y a la dificultad para poder escapar inmediatamente a un lugar seguro.
El término abarca un conjunto de fobias relacionadas entre sí, a veces solapadas, entre ellas temores a salir del hogar, a entrar en tiendas o almacenes, a las multitudes, a los lugares públicos y a viajar solo en trenes, autobuses o aviones.
Aunque la gravedad de la ansiedad y la intensidad de la conducta de evitación son variables, éste es el más incapacitante de los trastornos fóbicos y algunos individuos llegan a quedar completamente confinados en su casa.
A muchos enfermos les aterra pensar en la posibilidad de poder desmayarse o quedarse solos, sin ayuda, en público. La vivencia de la falta de una salida inmediata es uno de los rasgos clave de muchas de las situaciones que inducen la agorafobia. La mayor parte de los afectados son mujeres y el trastorno comienza en general al principio de la vida adulta. En ausencia de un tratamiento efectivo la agorafobia suele cronificarse, aunque su intensidad puede ser fluctuante.

.

Los síntomas principales a evaluar en un tratamiento por su presencia son muy conocidos y están presentes en las clasificaciones psicopatológicas (APA, 2013; OMS, 1992) y que se resumen en los que sigue:

  • Miedo a estar en situaciones donde, si le ocurre algo, no pueda recibir ayuda (no necesariamente son sitios abiertos, sino todos aquellos donde la persona experimente esa situación de desamparo).
  • Miedo a situaciones donde escapar resulte complicado (o inadecuado), si aparecen síntomas de una crisis de ansiedad/ pánico, ya sea porque es físicamente difícil (no se puede mover del sitio), o porque le resulte embarazoso o le hace sentirse avergonzado o ridículo.
  • Esas situaciones tienen la propiedad de elicitar una crisis de pánico.
  • Se evitan situaciones donde se pueda sospechar que pueda aparecer una crisis de ansiedad (pánico).
  • Si se afrontan esa situaciones, se hace con un ‘alto coste’ psicológico (sufrimiento).
  • La presencia de familiares y conocidos ‘fiables’ alivia la sintomatología, permitiendo un mayor afrontamiento de lugares o situaciones temidas

.

Los pacientes con trastorno de pánico presentan una elevada incidencia de problemas en el ámbito social y laboral, percepción de incapacidad debida a su problema , locus de control externo y estado de ánimo depresivo.

.

Las personas con pánico, muy frecuentemente, desarrollan «ansiedad anticipatoria» ante la posibilidad de experimentar nuevos ataques de pánico, miedo al miedo, presente en a menudo en situaciones en las que es difícil salir o recibir ayuda en caso de que se presente un ataque de pánico, puede llevar a evitación de tales situaciones.

.

agorafobia

.

En este sentido, conviene tener presente las características del ataque de pánico:

  • Aparición inesperada y aislada de un malestar y miedo intensos, inicio brusco y máxima intensidad en los primeros 10 minutos. Es importante la consideración de inesperada, ya que la crisis de pánico está descontextualizada (al contrario que la agorafobia, que responde a determinados contextos y situaciones), haciendo de esa incertidumbre el elemento de mayor malestar.
  • Acompañada de cuatro o más síntomas, que pueden tener una naturaleza (i) fisiológica somática (palpitaciones, taquicardia, malestar toráxico, sofocos / escalofríos, sudoración, temblores, ahogo / afixia / atragantado, mareo o desmayo, náuseas / problemas estomacales, parestesias); y cognitiva (miedo a morir, miedo a perder el control, miedo al ridículo, desrealización / despersonalización).
  • Un elemento importante a evaluar es que el paciente está muy atento a lo síntomas después de la primera crisis, auto- analizándose constantemente por el miedo a una nueva crisis.
  • Este pensamiento anticipatorio no se circunscribe a los días posteriores (que puede ser normal), sino que ya implica semanas y meses de preocupación.
  • Lo que podríamos denominar meta-preocupaciones, son básicamente dos y tienen que ver con las consecuencias de los síntomas de la crisis vivida: miedo a morirse (crisis cardiaca, afixia, atragantarse…) y miedo a volverse loco (que básicamente para ellos significa perder el control sobre sus vidas).
  • También aparecen cambios significativos en el comportamiento, de carácter aparentemente protector que pueden tener un carácter supersticioso (llevar o hacer determinadas cosas asociadas a la ausencia de crisis), y/o un carácter claramente agorafóbico (miedo a determinadas situaciones y evitación de las mismas)

.

La agorafobia puede llegar a interferir gravemente con el funcionamiento familiar, laboral y social del paciente que ,en otros casos, ve restringida su movilidad a los límites de la casa o a situaciones en la que puede contar con compañía. NO es de extrañar, por tanto, que asociadas el problema, se presenten frecuentemente otras condiciones psicopatológicas, entre las que aparecen como más relevantes: fobias específicas, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo y depresión. Finalmente , es también frecuente la presencia de estos pacientes de problemas de abuso de alcohol y psicofármacos.

.

La agorafobia se configura como un trastorno mediatizado por las experiencias ansiógenas previas, de tal modo que la ansiedad anticipatoria y los primeros síntomas de ansiedad van condicionando al paciente llevándole a adquirir estrategias inadecuadas de afrontamiento. Estas conductas desadaptativas van adquiriendo con el paso del tiempo nuevas formas (proceso acumulativo), generalizándose a diversos estímulos, e interfiriendo negativamente en la vida cotidiana de los afectados.

.

Tras el primer ataque de pánico (a la semana siguiente) los afectados comienzan a desarrollar estrategias encaminadas a reducir o a eludir las respuestas de pánico, emitiendo conductas encubiertas y conductas manifiestas.

Más información sobre la agorafóbia en el siguiente artículo:

Agorafobia II parte

Aura Marqués
Psicóloga en Palma de Mallorca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *