Disociación estructural de la personalidad

 

Te ha pasado alguna vez que no recuerdas como has llegado a un lugar, o no recuerdas como ha llegado esa ropa a tu armario, quizás te acusan de mentir y tu no has mentido, o te saludan y no conoces a esa persona, puede que un día no te reconozcas en el espejo, o sientes que eres otra persona y el mundo que gira a tu alrededor no es real.

Seguro que habrás reconocido alguna de las cosas que he nombrado, aunque nos puede haber ocurrido puntualmente por ejemplo cuando estamos viviendo situaciones altamente estresantes, nuestro cerebro tiene algunos lapsus, pero desaparecen cuando el estrés disminuye. Todos disociamos en algún momento, sin consecuencias, cuando estamos más calmados o cuando los problemas desaparecen, integramos y volvemos a ser nosotros mismos. El problema aparece cuando esto no se va, es como tener una parte de nosotros que actúa por su cuenta, no la podemos controlar, nos hace decir o hacer cosas que no queremos, o las dice por su cuenta sin que lo recordemos.
Como tener un visitante en casa al que no hemos invitado, no nos hace caso y hace y deshace
lo que le da la gana.

Ya os he dado una pista, la disociación camina de la mano del trauma. La disociación estructural se produce cuando experimentamos un incidente crítico sin tener manera de escapar de manera prolongada, puede ser una manera de defensa psicológica, una estructura intrapsiquica (partes de la personalidad), es un déficit y la disociación tiene una amplia variedad de síntomas. Hace referencia a una división de la personalidad o de la conciencia.

 

Dos grandes categorías de sistemas de acción psicobiológicos configuran nuestra personalidad, estos nos ayudan a distinguir las experiencias útiles de la dañinas y nos permite hacer las mejores respuestas adaptadas a esa circunstancia. Nos ayudan a actuar, pensar, sentir y percibir de determinadas formas beneficiosas. Estos son:

  1. El sistema de aproximación, búsqueda de estímulos atractivos en nuestra vida (comida, amigos, bienestar) que nos ayuda a sobrevivir y sentirnos bien.
  2. El Sistema de defensa incluye la evitación y la huida de estímulos desagradables o perjudiciales (amenazas, peligros). Nos guían para huir o evitar las amenazas.

 

Las dos son necesarias, y no las realizamos simultáneamente, vamos pasando de una a la otra según la situación, pero cuando una persona tiene que estar en una u otra de estas dos categoría o sistema de acción por ejemplo teniéndose que defender continuadamente o teniendo que agradar de manera constante, y esto ocurre durante un periodo largo de tiempo necesitará recurrir a una división rígida de su personalidad para poder vivir la situación. Aislara una parte de su mismo, y creara otra más adaptada a ese momento. Vivir una situación abusiva, o de descuido, sobre todo en la edad en la que se forma nuestro cerebro, puede generar la necesidad de hacer algo para dejar de sentir, bloquear las necesidades y dejando de notar el cuerpo. Esto hace que  nuestro cerebro necesite dividirse.Creará partes internas de la personalidad disociadas, separadas, aisladas. Es un recurso para seguir adelante.

 

Una persona que se esta cronológicamente traumatizada esta atrapada, le falta la capacidad de integrar lo que le ocurre, y no puede darse cuenta plenamente de sus espantosas experiencias y recuerdos. Pero debe seguir adelante con una vida diaria que a veces continua incluyendo a las mismas personas que les hizo daño o las descuidaron. Las experiencias interpersonales violentas que implican daño físico o amenaza para la vida tienen mas probabilidades de ser traumáticas que otro tipo de suceso altamente estresante como un desastre natural.

 

Los terribles recuerdos despertados atormentan a las victimas, y hace que aceptar las dolorosas realidades de la vida es alto que excede la capacidad, quedando estancados en la desesperanza, terror, miedo… la disociación es una defensa, dividirse para protegerse.

 

Habréis oído las expresiones: trastorno por estrés agudo, estrés postraumático, son expresiones que indican que la persona ha pasado por un trauma, situaciones imposibles de digerir, y su cerebro se ha desestabilizado.

 

Pongo un ejemplo de lo que le ocurre al cerebro: cuando a un bebe se le da un chuletón no puede comerlo, porque no tiene dientes para masticarlo ni estomago para digerirlo. Lo mismo ocurre con nuestro cerebro al desbordarse por una situación dolorosa e incomprensible, cuando no puede entender que esta pasando (masticarlo) , y no tiene a nadie que se lo explique (ayude a digerirlo), ni recursos para defenderse, se disocia, hace como que no pasa nada, divide su mente y conciencia, encapsula lo que siente o necesita, para poder seguir en esa situación en lugar de huir o defenderse crea «otro yo» que pueda adaptarse a las malas circunstancias. Disociarse es la única solución en ese momento.

 

Cosas que llevan a la disociación estructural son por ejemplo la falta de cuidados emocionales y psicológicos adecuados en los primeros años de vida, ya sea porque los cuidadores principales no supieron (falta de cariño), no pudieron (enfermedades, muerte del cuidador principal…) o no quisieron (casos de abusos de confianza o maltrato). Porque no enseñaron las habilidades para manejarse, defenderse, ademas de no tener ningún otro apoyo social, teniendo que afrontar solos la tarea de sobrevivir. A estas experiencias negativas las llamamos traumas de apego y puedan desembocar en un trastorno.

Cuanto mas joven es la persona mas probable es que desarrolle un trastorno de origen traumático. Lo peor es que los niños creen que los malos tratos y la desatención son responsabilidad suya porque los agresores y demás personas suelen culparles  y porque pueden que no sepan comprender de otra forma. 

 

Los traumas tiene unos efectos desintegradores proporcionales a la intensidad, duración y repetición de la situación, mas grave y crónica creara divisiones mas complejas de la personalidad.

  1. Disociación primaria (donde se forma solo un aparte disociada y un parte que funciona con normalidad).
  2. Disociación secundaria (donde hay una parte que funciona con normalidad y 2 partes disociadas)
  3. Disociación terciaria (donde puede hacer varias partes que funcionen con normalidad y varias disociadas)

 

Con el tiempo una solución que muchas personas hacen es no recordar (fobia al recuerdo), evitar a toda costa revivir la historia traumática, dejar de sentir miedo, asco, vergüenza y huir de cualquier circunstancia que les la haga recordar, a la vez tener una necesidad importante de ser querido de tener afecto (fobia al apego) y a la vez tener un miedo espantoso a ser abandonado o a perder ese afecto (fobia a la pérdida del apego).

 

En conclusión un suceso ha sido o no traumático solo se puede inferir a partir de los efectos que tiene sobre la persona y por consiguiente solo se puede determinar después del suceso.

 

Lo que hacemos en terapia cuando una persona viene tan herida lo primero es estabilizarla, reducir los síntomas, ir entrando en el pasado con distintas técnicas y tratar los recuerdos traumáticos y por ultimo reconocer esas partes, a dialogar con ellas (¿suena raro verdad? pero es increíble lo bien que funciona) , agradecerles su función e intentar integrarlas en nuestra vida sin que nos manipulen.

¿Os podéis imaginar que difícil debe resultar la vida con disociación? 

 

¿Quereis saber más? El trauma y sus consecuencias

 

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