Video juegos sanos videojuegos problemáticos II

 

Vimos en el anterior articulo que es lo sano de los videojuegos, vamos a contemplar ahora lo problemático de los videojuegos.

La adolescencia es un período de mayor riesgo y menor autocontrol debido a la falta de maduración. Si un adolescente puede jugar a videojuegos sin límite, es posible que ponga en riesgo su salud psicosocial y física, los adolescentes generalmente subestiman cuánto tiempo pasan jugando videojuegos. Esto resulta en una dificultad para cesar la actividad. Además la elección del tipo de videojuego influye en el desarrollo de la adición.

 

En cualquier caso, la sospecha de la adicción a videojuegos (gaming disorder) en niños y adolescentes es una preocupación para padres y cuidadores, y se está convirtiendo en una razón frecuente de derivación a atención especializada. 

 

¿Cómo detectamos que puede haber una adicción?

El trastorno por videojuego se caracteriza por un patrón de comportamiento de juego a
videojuegos persistente o recurrente, que puede ser online (es decir, a través de Internet) u offline, y se manifiesta por: (Gaming Disorder según criterios CIE-11)
1) Control defectuoso sobre los videojuegos (ej., mal control sobre el inicio, frecuencia,
intensidad, duración, terminación, contexto).
2) Aumentar la prioridad a los videojuegos por encima de otros intereses de la vida y
las actividades diarias.
3) Continuación o escalada del juego a pesar de la ocurrencia de consecuencias negativas. El patrón de comportamiento es de suficiente gravedad como para producir un deterioro significativo en las áreas de funcionamiento personal, familiar, social, educativo, ocupacional u otras áreas importantes.

 

¿Deberían preocuparse todas las personas que juegan a videojuegos de desarrollar un trastorno?

Los estudios sugieren que el “gaming disorder” afecta sólo a una pequeña proporción de personas que juegan videojuegos. Sin embargo, las personas que juegan a videojuegos deben estar atentas a la cantidad de tiempo que le dedican, especialmente cuando excluye otras actividades diarias, así como a cualquier cambio en su salud física o psicológica y funcionamiento social que pueda ser atribuido a su patrón de comportamiento de juego. Es de señalar que los videojuegos online que permiten crear un avatar pueden ser empleados por el jugador para aliviar su baja autoestima y deficiente competencia social.

Se habla de que el tiempo que se dedica a jugar resta tiempo de realizar ejercicio, por lo que puede crear vida sedentaria, y quizás relacionarse con la obesidad, también resta tiempo de estudio. además la cantidad de tiempo dedicado a los videojuegos reduce la cantidad de tiempo que los jóvenes pueden pasar estudiando.  Los estudiantes jóvenes con adicción también muestran más absentismo escolar, más problemas de comportamiento en el aula y más problemas de sueño.

 

Efectos que pueden aparecer ante el mal uso de videojuegos violentos:

Conducta agresiva, debido tanto a la presencia explícita de la violencia como a la banalización de la misma. La exposición a medios violentos puede hacer que las personas se insensibilicen ante el dolor y el sufrimiento ajeno. Afecto agresivo, hostilidad e ira, comportamientos agresivos a nivel verbal o físico, comportamiento antisocial. 

 

¿Qué ayuda y qué dificulta?

El intercambio emocional adecuado, la alta flexibilidad en las reglas y los buenos niveles de satisfacción de todos los miembros de la familia contribuye al bienestar de los adolescentes y a prevenir el desarrollo de trastornos adictivos. Realizar actividades sociales con los padres ayuda a no crear adicción. 

A veces en familias que disponen de menos recursos y menos tiempo para realizar una supervisión del tipo y tiempo dedicado al videojuego, separaciones conflictivas de padres.

Ayuda a no desarrollar juego patológico la cercanía y la percepción de calidez en la relación padres-hijo, o sea mayor atención de los padres baja la adicción y en cambio la sobreprotección parental puede aumentar la posibilidad de desarrollar adicción, perjudica la desestructuración familiar, el ambiente familiar incomodo y tenso (alcoholismo…). El videojuego es una forma de escapar de la problemática familiar podría ser una estrategia de afrontamiento usada de manera compulsiva por el adolescente, también los adolescentes con apego inseguro buscan la seguridad y la comodidad emocional dentro de los mundos virtuales y las relaciones dentro de los juegos de Internet. La dependencia de los juegos online surge de satisfacer las necesidades de relación y seguridad emocional y puede ayudar a desarrollar un patrón de evitación y / o una relación conflictiva con los padres.

 

La regulación parental o mediación parental predice el consumo de medios de comunicación de niños y adolescentes. Dos tipos de estrategias:
a) De mediación restrictivas: fijar normas sobre las horas y los contenidos que tiene permitido jugar/ver en los medios de comunicación.
b) De mediación evaluativas, conversacionales o positivas: discutir/debatir con el hijo la realidad de los contenidos que pueden observar en los medios de comunicación.

Cuando el adolescente tiene su propio dispositivo (p. ej. su propio ordenador), es más frecuente el uso de la mediación restrictiva; mientras que en dispositivos compartidos (p. ej. la televisión) es más frecuente el uso de mediación conversacional.

 

La regulación parental escasa esta asociada a con más tiempo de juego, peor patrón de juego y peores consecuencias al jugar. Pero una regulación parental adecuada pierde su efecto en situaciones en las que no se puede ejercer ese control parental (p. ej. ordenador o videoconsola en su habitación; padres que están fuera de casa durante el día). El tiempo que dedican los padres a jugar a videojuegos y el tipo de videojuego (hay videojuegos que crean mas adicción que otros)  y la invitación al adolescente a jugar al mismo puede ser otro aspecto que puede originar el trastorno en el adolescente. 

En general en España, los estudios apuntan a que los padres tienen un insuficiente control sobre el uso de videojuegos de sus hijos. 

 

Se afirma últimamente que el uso problemático de videojuegos está relacionado con problemas emocionales en adolescentes. Aunque el desarrollo o no de una adicción a los videojuegos problemáticos también esta medido por el ambiente que rodea a los niños y adolescentes. Su tratamiento puede variar, pero normalmente consiste en concientizarles acerca de los problemas ocasionados en su vida por el uso excesivo de videojuegos y la elaboración de horarios en los cuales puedan administrar mejor su tiempo entre sus deberes y sus pasatiempos.

Aura Marqués
Psicóloga en Palma de Mallorca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *