Limerencia, locamente enamorado

Limerencia o enfermedad del amor, es un estado mental involuntario que resulta de una atracción romántica por parte de una persona hacia otra, combinada con una necesidad imperante y obsesiva de ser respondido de la misma forma.

Es un trastorno obsesivo-compulsivo como «un estado involuntario interpersonal que involucra pensamientos, sentimientos y conductas obsesivas, compulsivas e invasivas que están sujetas a una percibida reciprocidad emocional por parte del objeto de interés.

La limerencia es lo que tratamos de expresar cuando decimos que está «locamente enamorado»,, aunque este estado a diferencia de un enamoramiento a primera vista puede durar meses o años (imaginaos lo disfuncional que llega a ser). Se caracteriza por una gran cantidad de pensamiento intrusivos y pronunciada sensibilidad a cualquier evento externo que pudieran reflejar o indicarnos la disposición del objeto limerente, osea del que estamos enamorado, hacia nosotros. Podemos sentir intensa alegría o extrema desesperación, pudiendo esto variar dependiendo de la situación respecto de la otra persona.

8 síntomas comunes de la limerencia.

  1. Idealizamos las características de la otra persona (ya sean positivas o negativas).
  2. Tenemos pensamientos incontrolables e intrusivos sobre la persona amada.
  3. Experimentamos una timidez extrema, tartamudeo, nerviosismo y confusión cuando aparece la otra persona.
  4. Tenemos miedo al rechazo y la desesperación e incluso podemos tener ideas de suicidio si existe un rechazo.
  5. Y si nos encontramos de cerca con esa persona nos dan temblores, nos sonrojamos, tenemos palpitaciones.
  6. Nos sentimos eufóricos si la otra persona muestra interés por nosotros.
  7. No paramos de fantasear de como conseguir el amor de la otra persona.
  8. No dejamos de pensar en el objeto de nuestro amor, en todo lo que le rodea, en cada encuentro que hemos tenido.

En definitiva, nuestra vida gira alrededor de la vida de nuestro enamorado. Con la diferencia que un enamoramiento puede durar un tiempo, luego decae y/o se transforma, en cambio el estado de limerencia puede durar mucho tiempo, lo mantenemos con nuestra obsesión.

Puede ser una relación asfixiante y acosadora para el otro/a , que impacta en la calidad de vida de las personas.

Cómo podemos salir de un estado de Limerencia.

Las obsesiones pueden ser productivas o incapacitantes.
Si una obsesión nos ayuda a conseguir los objetivos y luego desaparece, se consigan o no, esto nos ha sido útil, en cambio si la obsesión se alarga en el tiempo, sin llegar a buen puerto , podemos descubrir que tenemos un problema con nuestra capacidad de frustración.

Para salir de una obsesión hay múltiples técnicas, la más importante el «Darnos cuenta» y «reconocer y aceptar el problema». Tomar la decisión de salir de este atolladero.

Podemos empezar por observar e identificar los pensamientos relacionados con la persona amada (¿amada?) ,estar atento a los contenidos de la mente para bloquearlos cuando aparecen.
Podemos darnos cuenta de lo irreal que es esta obsesión, de como estando tan pendiente de la otra persona dejamos de vivir nuestra vida, incluso nos está impidiendo encontrar una verdadera pareja con la que formar una familia. Algo estamos evitando con esta obsesión.

Hacernos preguntas: ¿que dejo de vivir? ¿que me pasa con la frustración? ¿cuantas cosas de hacer por la otra persona? ¿cuanto tiempo me ocupan estos pensamientos? ¿de qué huyo? ¿qué evito? ¿qué ocurre si nunca llegara a estar con la otra persona? ¿cuanto tiempo sufriría?

Y si no podemos por nuestros medios salir de este estado, buscamos ayuda de un profesional.

Aura Marqués
Terapia del amor 
Terapia de pareja en Palma de Mallorca

www.psicologiaviva.com

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