
Saludos a tod@s, hoy voy a comentar la importancia de trabajar y vivir la fusión-separación en la relación de pareja como dos vivencias de la experiencia amorosa, necesarias y saludables, que si no se viven de forma madura, pueden generar conductas insanas, vínculos enfermizos y dependientes e incluso trastornos emocionales.
La fusión saludable es la que tiene que ver con la capacidad de “encontrarse”, “hacerse uno con el otro” por un momento; supone confianza y capacidad para vivir la intimidad desde la autenticidad y en ese sentido constituye una experiencia muy enriquecedora, que nos aporta energía y bienestar.
La separación saludable supone la experiencia de saberse una/uno, diferente, autónomo, único y por tanto capaz de autonomía.
Cuando no se ha realizado una buena interiorización de todo ello, debido a los aprendizajes y modelos vinculares de experiencias anteriores y sobre todo de la infancia, ambas experiencias se transforman en fuente de dependencia .
Las mujeres a veces aprenden a amar para la fusión, es decir, poniendo el valor de una misma en la elección del otro, como “señora de”.
Los hombres sin embargo, a veces aprenden a amar para la separación, teniendo una identidad social con valor en sí mismo y reconocimiento por ser quién se es.
La fusión no saludable, tiende a confundirse con “hacerlo todo juntos, coincidir y no divergir”. Como a la mujer se le educa para disolver su “Yo”, efectivamente vive en un “nosotros” desde la dependencia, como dicen algunas mujeres “vivo mirándole la cara a ver qué tengo que hacer”. También se confunde con posesión. Desde ahí se viven como amenazas los desacuerdos, la independencia, tener espacios diferentes, etc., todo ello supone
una fusión utópica insana que conlleva a la dependencia, al negar la separación como expresión sana de autonomía.
A los hombres se les educa para la “separación” en el sentido de no renunciar a su espacio, a sí mismos, a sus ideas, pero observamos que es una autonomía en las formas y sin embargo mantienen a veces una gran dependencia afectiva, observando dificultades para vivir una fusión sana, una comunicación íntima genuina y auténtica.
La fusión saludable junto a la separación saludable nos ayuda a crear una relación amorosa basada en la integridad, en ser uno mismo con el otro, en amor real y verdadero, inteligencia emocional en la relación de pareja.
En definitiva es estar bien con el otro y no necesitar renunciar a los propios gustos, aficiones, y saber que la otra persona te apoya en ello, se alegra contigo de tu disfrute aunque no este presente. Desear el bienestar de la pareja crea parejas unidas y duraderas.
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Aura Marqués
Psicóloga general Sanitaria
Terapia de pareja en Palma de Mallorca